¿DESEAS AYUDAR?

Nuestro Hogar debe pagar gastos fijos (luz, agua, gas, medicinas), así como especialistas en salud (neurología, traumatología, fonoaudiología, fisioterapia). Por ello es que la ayuda más conveniente para el Hogar será la que nos asegure un monto en efectivo regular, tanto en la cantidad como en la frecuencia. Así mismo, pueden también ayudarnos donando bienes, pero aún mejor recibida será la donación que pueda hacer de su tiempo y persona, sirviendo en nuestro voluntariado. A continuación, detallamos la información.

1. “AUNQUE SOLO SEA UN VASO DE AGUA FRESCA”: AYUDA POR DONACIÓN DIRECTA


Cualquier aporte en efectivo o en bienes, por más pequeño que parezca, servirá para la manutención de los niños, ya sea en alimentación, salud, educación o en la construcción de la infraestructura del Hogar, la cual se encuentra actualmente en espera por no contar con medios suficientes para continuar.

Las donaciones pueden realizarse a través de nuestra Cuenta de Ahorros en soles, en el Banco de Crédito del Perú: 215-38321751-0-35 (Rodrigo Alonso Fernández Graz).

2. RESPONSABILIDAD SOCIAL: AYUDA POR “CERTIFICADOS DE DONACIÓN”

El Hogar “San Aníbal di Francia” se encuentra respaldado por el Arzobispado de Arequipa, el cual está acreditado como Entidad Perceptora de Donaciones, según Decreto Supremo N° 145-2003-EF (ver anexo 1: El Peruano, Normas Legales, 8 de octubre de 2003, pág. 252677). De esta manera, se hace posible que los donantes del Hogar “San Aníbal di Francia” disfruten de los beneficios fiscales según la Ley del Impuesto a la Renta.

En el caso de empresas, la deducción de la donación como gasto no podrá exceder del 10% de la renta neta de tercera categoría, luego de efectuada la compensación de las pérdidas que se determinan de acuerdo con la Ley del Impuesto a la Renta (ver anexo 2: LIR Artículo 37°, inciso x) y Artículo 48°).

Las personas naturales sin empresas, es decir, los perceptores de rentas distintas a la de tercera categoría pueden aplicar la deducción por donaciones hasta un monto que no debe exceder del 10% de la renta neta global anual, tras efectuada la compensación de pérdidas.

Esta ayuda por Certificados de Donación puede ser de dos maneras:

a. En efectivo: el monto debe ser entregado al donatario y en el caso de títulos valores, estos deben ser cobrados por los donatarios.
b. En especie: toda donación en especie debe estar valorizada al valor del mercado, ésta deberá ser entregada al donatario y proceder con el registro del Acta de Entrega firmada por el donante y el donatario.

3. VOLUNTARIADO: AMIGOS DE SAN ANÍBAL

Una forma aún más comprometida -y por eso mucho más satisfactoria- de ayudar al Hogar, es el donarse uno mismo: donar su tiempo, conocimiento, habilidades, trabajo y alegría.
Santo Tomás de Aquino define la virtud de la justicia como “el hábito según el cual uno, con constante y perpetua voluntad, da a cada uno su derecho” (S.Th., II-II, q. 58, a. 1).

Estos niños tienen derecho a una familia y a recibir atenciones según su condición, por lo cual, al ofrecerse uno como voluntario del Hogar, no hace solamente una obra de caridad, sino también una obra de justicia. Ésta es la verdadera justicia social, la que está inspirada por la caridad, no por el odio (Cfr. Gaudium et Spes, 72).

Teniendo esto en cuenta, el Hogar abre sus puertas a todas las personas de buena voluntad, así como a las familias, comunidades, instituciones o empresas que deseen atender a los niños con caridad y justicia.

El voluntariado depende totalmente de la disposición de cada uno, pudiendo colaborar con aspectos tan variados como son: la limpieza de la casa, doblado de ropa, ayuda en cocina, preparación de juegos y shows para los niños, celebrar los cumpleaños o brindar servicios profesionales especializados.